Tener plantas en casa no solo aporta belleza, también ayuda a refrescar los espacios de manera natural. Algunas especies contribuyen a mejorar la calidad del aire, mantener la humedad y crear un ambiente más agradable.
1. Aloe vera Conocida por sus propiedades medicinales, esta planta también ayuda a purificar el aire y requiere pocos cuidados. Basta con colocarla en un lugar iluminado para que libere oxígeno y aporte frescura.
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2. Helecho de Boston (Nephrolepis exaltata) Es un clásico para interiores gracias a su capacidad de aumentar la humedad ambiental, lo que resulta útil en climas secos. Prefiere la semisombra y riegos frecuentes.
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3. Palmera areca (Dypsis lutescens) Además de dar un toque tropical, esta palmera ayuda a filtrar contaminantes comunes en interiores. Sus frondas verdes aportan una sensación de frescor y movimiento.
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4. Lengua de suegra (Sansevieria trifasciata) Muy resistente y decorativa, esta planta destaca por liberar oxígeno incluso durante la noche, lo que contribuye a mantener el aire limpio y fresco en dormitorios y salas.
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5. Menta (Mentha sp.) Aromática y versátil, la menta perfuma el ambiente con su característico olor refrescante. Además, puedes aprovecharla en infusiones o como condimento.
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Estudios como el de la NASA sobre plantas purificadoras de aire (Wolverton et al., 1989) respaldan la capacidad de varias de estas especies para mejorar la calidad del aire. Incorporarlas en tu hogar no solo es un gesto decorativo, también una forma sencilla de crear un entorno más saludable y fresco.
Muchas veces basta con limpiar a fondo las superficies con ingredientes que ya tienes en la cocina. Los azulejos, la lechada y hasta el inodoro acumulan humedad, moho y suciedad que restan luminosidad. Una de las combinaciones más efectivas es bicarbonato de sodio con vinagre blanco.
Proceso:
Mezcla tres cucharadas de bicarbonato con un chorro de vinagre hasta formar una pasta. Aplícala sobre juntas y rincones oscuros, deja actuar 10 minutos y frota con un cepillo viejo. El resultado es un brillo más claro y fresco.
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Otra opción es el limón, que además de blanquear, aporta un aroma natural. Corta uno por la mitad, espolvorea sal gruesa y frótalo directamente sobre manchas de óxido o zonas amarillentas. Para espejos y grifos opacos, el truco infalible es rociar una mezcla de agua tibia y vinagre en partes iguales, y luego secar con un paño de algodón; así recuperan el brillo y reflejan mejor la luz.
Si tu baño tiene mal olor, coloca un vaso con café molido seco en una esquina: absorberá la humedad y neutralizará aromas desagradables, contribuyendo a la sensación de frescura y claridad.
Con estos remedios sencillos, tu baño no solo lucirá más limpio y claro, sino que también se sentirá más acogedor, sin necesidad de químicos agresivos.
Fuentes: • Organización de Consumidores y Usuarios (OCU): Guía de limpieza ecológica • National Library of Medicine: Household Cleaning and Disinfection
Una primera medida es adoptar la regla del “menos es más”, evitando acumulaciones y deshaciéndose de lo innecesario. Segundo, organizar por categorías, asignando un lugar específico para cada objeto. Tercero, limpiar por rutinas cortas pero constantes, lo que impide que el desorden se acumule y la limpieza se vuelva pesada.
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Cuarto, aprovechar la luz natural y espejos, pues amplían los espacios y aportan frescura visual. Y quinto, decorar con toques verdes como plantas, que transmiten vitalidad y armonía.
Según Good Housekeeping (goodhousekeeping.com), la constancia en pequeños hábitos es la clave de un hogar impecable, mientras que Martha Stewart Living (marthastewart.com) recomienda integrar orden y decoración para lograr espacios prácticos y acogedores. Con disciplina y detalles simples, tu casa puede lucir siempre lista para recibir a cualquiera.
Una de las creencias más extendidas es que “destruye los nutrientes de los alimentos” al calentarlos, reduciendo así su valor nutritivo. Pero ¿qué hay de cierto en esta afirmación?
El microondas utiliza ondas electromagnéticas que hacen vibrar las moléculas de agua en los alimentos, generando calor. Este proceso no es más dañino para los nutrientes que otros métodos de cocción. De hecho, la pérdida de vitaminas y minerales ocurre principalmente por dos factores: el tiempo de exposición al calor y la cantidad de agua utilizada en la preparación.
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Según el Harvard Health Publishing (2020), cocinar en microondas puede ser incluso más saludable que hervir, ya que el tiempo de cocción suele ser más corto y se utiliza menos agua, lo que evita que nutrientes solubles como la vitamina C y las del grupo B se diluyan y se pierdan. Esto significa que, lejos de ser enemigo, el microondas puede ser un aliado en la conservación de nutrientes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclara que el uso de microondas para calentar o cocinar no altera la composición química de los alimentos de forma dañina. Los nutrientes pueden disminuir, sí, pero en la misma medida que con otros métodos tradicionales como freír, asar o hervir.
¿Qué hacer para aprovechar al máximo el microondas?
Lo recomendable es cocinar en recipientes aptos, usar poca agua y cortar los tiempos de cocción al mínimo necesario. Así se conservan más vitaminas y se logra un resultado rápido y seguro.
El mito de que el microondas “destruye los nutrientes” carece de base científica. Más bien, es un aliado eficiente que, bien usado, puede mantener mejor el valor nutricional de los alimentos que otros métodos más tradicionales.
Fuentes: Harvard Health Publishing (2020), Organización Mundial de la Salud (2021).
Con el aumento en las tarifas eléctricas y el impacto ambiental del consumo excesivo, ahorrar energía en casa ya no es solo una opción inteligente, sino una necesidad. Lo mejor es que no necesitas hacer grandes cambios ni gastar mucho dinero para empezar a ver la diferencia en tu recibo de luz.
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Aquí te damos algunos consejos prácticos y respaldados por expertos.
-Cambia a focos LED
Es uno de los pasos más simples y efectivos. Según datos del Departamento de Energía de EE.UU. (DOE), los focos LED consumen hasta un 80% menos energía y duran 25 veces más que los focos incandescentes tradicionales.
-Desconecta lo que no usas
Los electrodomésticos en “modo espera” (como el microondas, la televisión o el cargador del celular) siguen consumiendo energía. Desconectarlos puede reducir tu consumo mensual hasta un 10%, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en España.
-Usa inteligentemente la lavadora y el calentador de agua
Lava con agua fría siempre que sea posible y trata de acumular cargas completas antes de encender la lavadora. Si tienes calentador eléctrico, ajusta la temperatura a un nivel moderado y apágalo cuando no lo necesites.
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-Aprovecha la luz natural
Durante el día, abre cortinas y persianas. La luz solar no solo ilumina: también calienta tu casa de forma natural en épocas frías.
-Revisa sellos de puertas y ventanas
Las filtraciones de aire obligan a tu ventilador o aire acondicionado a trabajar más. Unos burletes adhesivos pueden hacer una gran diferencia.
Pequeños cambios generan grandes resultados. Con estos trucos, no solo cuidas tu bolsillo, sino también el planeta. ¿Te animas a empezar hoy?
Cuando la tarde se convierte en un horno y la cocina parece multiplicar el calor, preparar cualquier platillo puede volverse una experiencia sofocante. Pero con algunos ajustes sencillos es posible transformar este espacio en un lugar más fresco y agradable, incluso en los días más cálidos.
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Paso a paso para refrescar tu cocina
1. Abre las ventanas y crea corriente de aire: coloca un ventilador pequeño cerca de la ventana para expulsar el aire caliente. 2. Evita cocinar con hornos o estufas entre las 12:00 y 16:00 horas; opta por comidas frías o preparaciones rápidas. 3. Usa persianas o cortinas claras; para bloquear la radiación solar directa sin oscurecer demasiado el espacio.
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4. Mantén a la mano un recipiente con agua fría o hielos; y colócalo frente al ventilador para enfriar el aire que circula. 5. Ordena y despeja superficies: una cocina menos saturada acumula menos calor y se siente más ligera.
De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA), la ventilación cruzada es una de las formas más eficaces para reducir la acumulación de calor en espacios cerrados. Abrir ventanas opuestas y, si es posible, colocar un ventilador que empuje el aire hacia afuera ayuda a renovar el ambiente rápidamente.
Por su parte, el Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP) recomienda reducir el uso de aparatos que generen calor durante las horas de mayor temperatura, como hornos o estufas, ya que esto incrementa la sensación térmica en la cocina y eleva el riesgo de deshidratación.
Ahora si, listo para que la creatividad culinaria fluya sin que el calor te gane la batalla.
El otoño nos invita a renovar nuestros espacios, buscando un refugio cálido y acogedor sin sacrificar la elegancia. Este año, la tendencia es clara: calidez y minimalismo, una combinación perfecta para crear ambientes serenos y llenos de estilo.
En Guateplay, te traemos 5 ideas para transformar tu hogar con texturas naturales y colores tierra.
Textiles Naturales: Prioriza materiales como el lino, la lana y el algodón. Cojines de punto grueso o mantas de lino en colores neutros.
Paleta de Colores Tierra: Terracotas, ocres, beige y verde oliva. Estos tonos evocan la naturaleza y brindan una sensación de paz.
Mobiliario con Curvas: Las líneas rectas dan paso a formas suaves y orgánicas. Sofás y sillones con bordes curvos que aportan fluidez y confort.
Madera sin Tratar: Incorpora muebles o detalles en madera natural, sin acabados perfectos. Esto añade un toque rústico y auténtico.
Iluminación Suave: Opta por lámparas de pie o de mesa con luz cálida y difusa. Las velas también son un must para crear un ambiente íntimo.
Puedes lograr un cuerpo tonificado y fuerte sin salir de casa y sin necesidad de equipo. Esta rutina, diseñada para todo el cuerpo, utiliza tu propio peso para trabajar los músculos de manera efectiva.
Antes de empezar, dedica 5 minutos a calentar con movimientos dinámicos como saltos de tijera o trote en el lugar para preparar tus músculos. Luego, realiza tres series de 15 repeticiones de cada uno de los siguientes ejercicios, con 30 segundos de descanso entre series.
1. Sentadillas: Fortalecen piernas y glúteos. Coloca los pies al ancho de los hombros, baja la cadera como si te fueras a sentar, manteniendo la espalda recta y el pecho erguido.
2. Flexiones con rodillas apoyadas: Ideales para pecho, hombros y brazos. En posición de plancha, apoya las rodillas y baja el pecho hacia el suelo, doblando los codos. Si eres principiante, es una excelente forma de empezar.
3. Zancadas o desplantes: Tonifican piernas y glúteos. Da un paso largo hacia adelante con una pierna y baja la cadera hasta que ambas rodillas formen un ángulo de 90 grados. Alterna las piernas.
4. Plancha: Fortalece el abdomen y la espalda baja. Apóyate en tus antebrazos y la punta de los pies, manteniendo el cuerpo recto como una tabla. Mantén la posición de 30 a 60 segundos.
5. Puente de glúteos: Trabaja los glúteos y los isquiotibiales. Acostada boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies en el suelo, levanta la cadera hasta que tu cuerpo forme una línea recta desde los hombros hasta las rodillas.
Al finalizar, estira suavemente los músculos que trabajaste para evitar dolores y mejorar tu flexibilidad. Recuerda, la constancia es clave. Integra estos ejercicios en tu semana y verás resultados notables.
Un hogar ordenado y limpio puede tener un impacto significativo en nuestro estado de ánimo y bienestar. El desorden puede causar estrés y ansiedad, mientras que un espacio organizado nos brinda una sensación de paz y control. De acuerdo con el portal The Spruce, empezar con pequeños pasos es la clave para no sentirte abrumada. En lugar de intentar ordenar toda la casa de una vez, enfócate en una sola habitación o incluso en un solo rincón, como el cajón de tu escritorio o la mesa de noche.
El método de las «tres cajas» es muy efectivo: ten una caja para «guardar», otra para «donar» y una tercera para «tirar». Cada vez que tomes un objeto, decide en cuál de las tres categorías irá.
Deshacerse de cosas que ya no usas no solo libera espacio físico, sino también mental. Una vez que has depurado, es momento de organizar. Utiliza cestas, cajas y separadores para mantener los objetos agrupados y fáciles de encontrar. Etiquetar estos contenedores también puede ayudarte a ti y a tu familia a mantener el orden a largo plazo. Un consejo práctico, según Good Housekeeping, es tener un lugar para cada cosa. Cuando un objeto tiene un hogar designado, es mucho más fácil devolverlo a su lugar después de usarlo.
Recuerda que el objetivo no es la perfección, sino crear un ambiente que te haga sentir cómoda, relajada y feliz. Un hogar ordenado es un refugio donde puedes recargar energías y disfrutar de la tranquilidad.
Ciudad de Guatemala, Guatemala. En la era de la conveniencia, la lavadora se ha convertido en un pilar indispensable de nuestros hogares, prometiendo limpieza y frescura con solo presionar un botón. Sin embargo, esta herramienta esencial no es una solución universal para todo lo que necesita higiene. De hecho, introducir ciertos objetos o prendas puede resultar en daños irreparables tanto para estos como para el electrodoméstico.
Un estudio reciente de Consumer Reports reveló que aproximadamente el 30 % de las llamadas a servicio técnico por fallas en lavadoras están directamente ligadas a la sobrecarga o al lavado de artículos que no deberían estar allí. Comprender qué elementos evitar no solo protege tus pertenencias, sino que también prolonga la vida útil de tu inversión.
A continuación, presentamos una guía esencial con siete categorías de artículos que, por su composición o diseño, exigen un cuidado especial y deben mantenerse alejados del ciclo de lavado automático:
Zapatos deportivos y de tela
Aunque la idea de unos tenis limpios y secos en minutos es tentadora, el lavado a máquina puede ser catastrófico. La agitación y el impacto constante no solo deforman los zapatos, deshacen los pegamentos y degradan los materiales, sino que también pueden desequilibrar y dañar el tambor de la lavadora. Es preferible limpiarlos a mano con un cepillo suave y soluciones específicas.
Prendas de cuero (natural o sintético)
El cuero, en todas sus variantes, es extremadamente sensible al agua y al calor. Un ciclo de lavado en máquina provocará encogimiento, agrietamiento, pérdida de color y una alteración irreversible de su textura. La limpieza en seco especializada o el uso de productos específicos para cuero son las únicas alternativas seguras.
Camas y mantas de mascotas con pelo excesivo
Las camas de nuestras mascotas son un foco de acumulación de pelo. Aunque algunas son aptas para lavadora, la cantidad excesiva de pelo puede obstruir los filtros y la bomba de desagüe de tu máquina, llevando a costosas reparaciones. Antes de lavarlas, sacude o aspira a fondo para remover la mayor cantidad de pelo. Se estima que el 15 % de las averías en sistemas de desagüe de lavadoras se deben a la acumulación de fibras y pelo animal.
Sujetadores con aros metálicos
Los aros metálicos de los sujetadores son un peligro oculto. Durante el ciclo de lavado, pueden salirse del tejido, engancharse en otras prendas, rayar la superficie del tambor o, peor aún, incrustarse en los componentes internos de la lavadora. La mejor práctica es lavarlos a mano o, si usas la máquina, colocarlos dentro de una bolsa de malla protectora.
Trajes de vestir (sacos y pantalones de tela delicada)
Los trajes están confeccionados con tejidos delicados y una estructura interna (entretela) que se dañan fácilmente con la agitación y el agua. El lavado a máquina los encoge, los deforma y arruina su caída natural, comprometiendo su apariencia elegante. La tintorería profesional es el único método recomendado para su limpieza y mantenimiento.
Bikinis y bañadores
La lycra, el elastano y otros tejidos elásticos utilizados en la ropa de baño son muy vulnerables al calor y a la fricción. La lavadora puede hacer que pierdan su elasticidad rápidamente, se deformen y que sus vibrantes colores se desvanezcan prematuramente. Un simple enjuague a mano con agua fría después de cada uso es suficiente para mantenerlos en óptimas condiciones.
Cortinas con ojales o elementos decorativos
Las cortinas, especialmente aquellas que incorporan ojales metálicos, borlas, cuentas o bordados, no son aptas para la lavadora. Los ojales pueden golpear y abollar el tambor, mientras que los elementos decorativos pueden desprenderse, enredarse o romperse. Siempre revisa la etiqueta; la limpieza en seco o un lavado a mano muy suave suelen ser las indicaciones para estos artículos.
Evitar estos errores comunes no solo prolongará la vida útil de tus prendas favoritas, sino que también te ahorrará gastos inesperados en reparaciones de tu lavadora. Un poco de conocimiento y un cuidado adecuado pueden marcar una gran diferencia en la eficiencia y durabilidad de tus recursos domésticos.